Plantas de interior: un filtro para nuestros pulmones

Alergias, molestias, mala iluminación, cambios de temperatura, partículas en suspensión y gases y vapores químicos, son algunos de los síntomas del ‘síndrome del edificio enfermo’, definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “una condición médica en la que las personas en un edificio sufren síntomas de enfermedad o se sienten mal sin razón aparente”.

la mala calidad del aire es responsable de unos 6,7 millones de muertes prematuras en el mundo. Investigadores de la Universidad Tecnológica de Sídney (UTS) y Ambius, empresa líder en soluciones de jardinería, se han unido para estudiar la capacidad de las plantas para eliminar del aire interior los gases tóxicos de la gasolina, incluidos los compuestos cancerígenos.

Esta contaminación puede tener efectos negativos en la salud mental y física, por lo que es crucial adoptar estrategias que puedan ayudar a respirar un aire más puro. Este estudio ha demostrado que algo tan sencillo como disponer de plantas en el interior de un espacio cerrado puede suponer una enorme diferencia, ya que actúan como purificadores naturales del aire. En solo ocho horas, estas plantas consiguen eliminar la friolera del 97% de los compuestos más tóxicos presentes en el aire. Los investigadores también han convenido que cuanto más concentradas estaban las toxinas en el aire, más rápidas y eficaces eran las plantas para eliminarlas. Es como si las plantas se adaptaran y fueran aún más fuertes cuando se enfrentan a niveles más altos de contaminación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes: www.mundodeportivo.com

Una Esperanza para las ballenas del Atlántico Norte

La ministra de Alimentación Svandis Svavarsdottir ha tomado la decisión de suspender la caza de ballenas hasta el 31 de agosto. Un informe de una comisión gubernamental estableció que la caza de cetáceos no cumple con las leyes de bienestar animal de Islandia y la Humane Society International calificó de “giro importante en la conservación compasiva de las ballenas”.

“Si el Gobierno y los titulares de permisos (de caza) no pueden garantizar los requisitos de bienestar, esta actividad no tiene futuro”, añadió la ministra, dando a entender que esta práctica está llegando a su fin.

La temporada de caza de ballenas en Islandia se extiende desde mediados de junio hasta mediados de septiembre, pero es poco probable que se reanude después del 31 de agosto. La ministra indicó que, además de los motivos ambientales y de protección de los cetáceos, la finalización de la caza de estos animales sería resultado de la falta de rentabilidad económica de su práctica.

La oposición a esta práctica es ahora mayoritaria entre la población islandesa. El 51% de los islandeses se oponen (en comparación con el 42% de hace cuatro años), según una encuesta realizada por el Instituto Maskina, cuyos resultados se hicieron públicos a principios de junio.

“No hay ninguna manera ‘humana’ de matar a una ballena en el mar, y por ello exigimos al ministro que la prohíba permanentemente”, declaró el director de la Humane Society International, Ruud Tombrock, en un comunicado.

Las cuotas anuales permiten la cacería de 209 rorcuales comunes ; el segundo mamífero marino más largo después de la ballena azul, y 217 rorcuales pequeños. Pero las capturas fueron mucho más bajas en los últimos años debido a la disminución de la demanda de carne de ballena. Islandia, Noruega y Japón son los únicos países que permiten la caza de ballenas.

Ruud Tombrock mencionó también que las ballenas ya sufren muchas amenazas en los océanos por la contaminación, el cambio climático, las redes de pesca en las que se ven atrapadas y los barcos que las golpean, por lo que poner fin a la caza comercial es la única conclusión ética.

Gracias al crecimiento del turismo y los tours de avistamiento de ballenas, la caza cada vez se ve con peores ojos. Por ahora, en Islandia aún es posible encontrar restaurantes donde venden carne de ballena. Si bien en la antigüedad era necesaria para sobrevivir, hoy en día es un producto meramente turístico y comercial, así que te recomendamos no comerla.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes: www.france24.com