Coca-Cola ha presentado este miércoles los avances realizados en su primer prototipo de botella de papel, en la que lleva trabajando un año junto a la startup Paboco, en un vídeo en el que puede verse el envase en su centro de I+D de Bruselas. «Nuestra visión es crear una botella de papel que pueda ser reciclada como cualquier otro tipo de papel y este prototipo representa el primer paso en el camino hacia conseguirlo. Este prototipo de botella nos abre un nuevo mundo de posibilidades en materia de envases y estamos convencidos de que los envases de papel tienen un lugar destacado en el futuro», explica Stijn Franssen, EMEA R&D Packaging Innovation Manager de Coca-Cola, quien trabaja actualmente en el proyecto.

El desarrollo de la primera generación del prototipo de la botella de papel se puso en marcha en octubre de 2019 cuando Coca-Cola empezó a formar parte de la comunidad The Paper Bottle Company, Paboco, de la que también forman parte otras marcas como Carlsberg, L’ORÉAL y The Absolut Company Pernod Ricard. Esta empresa fue creada por el desarrollador de envases de papel Billerud Korsnäs y el especialista en fabricación de botellas Alpla.

Con los avances en su primer prototipo de botella de papel, Coca-Cola reafirma su compromiso con el ecodiseño como una de las claves para conseguir ‘Un Mundo sin Residuos’. Con el objetivo de continuar introduciendo material reciclado e innovando en sus envases, en 2019 invirtió 180 millones de euros en proyectos de innovación y ecodiseño, dentro de su estrategia de sostenibilidad para Europa Occidental ‘Avanzamos’.

El camino hacia hacer realidad la visión de la compañía de la botella de papel está en pleno desarrollo y este prototipo de primera generación cuenta con un cierre y un fino revestimiento de plástico 100% reciclable. En palabras del propio Franssen: «Nuestra visión es crear una botella íntegramente de papel que pueda ser reciclada junto a cualquier otro papel. El siguiente paso en nuestro camino es encontrar la forma de crear una botella sin el revestimiento de plástico».

Tal y como cualquier tipo de envase, una botella de papel para el futuro debe adherirse a los mismos altos estándares de seguridad y calidad para envases alimentarios que están actualmente en vigor. Franssen y su equipo están sometiendo al prototipo de botella a exhaustivas pruebas en el laboratorio para comprobar su rendimiento en nevera, su fortaleza y su capacidad para proteger la bebida en su interior.

«Pensamos mucho en cómo reaccionarán nuestros consumidores a esta botella de papel. Detalles como cuándo y dónde podría ser vendida o cómo podría ser reciclada están siendo valorados en el proceso de diseño. La botella debe ser analizada desde cada ángulo para asegurarnos de que es la mejor botella posible», afirma Franssen.

Tanto él como su equipo se muestran optimistas sobre futuras soluciones tecnológicas que ayuden a hacer realidad la visión de una botella de papel que pueda ser reciclada junto a cualquier papel o cartón y que pueda ser usado en los envases del amplio abanico de bebidas del portfolio de Coca-Cola. «Todo esto es parte de un viaje para encontrar las soluciones más sostenibles en materia de envases para personas que disfrutan de nuestras bebidas en una manera que se siente bien para ellas y para nuestro planeta», concluye Franssen.