Noticias

Publicado en abril 14th, 2015 | Por Rhynia Moreno

0

10 razones por las que Robbie Williams será un mito

El cantante Robbie Williams repasa toda su carrera musical en el Let Me Entertain You Tour y su próxima actuación tendrá lugar este miércoles en el Barclaycard Center de Madrid.

1. No ha habido otro componente de una boy band que haya sabido asimilar y reciclar con tanta dignidad su pasado como ídolo para quinceañeras. Nadie hubiese podido pensar que aquellos cinco jóvenes llamados Take That y que irrumpieron en el mundillo pop semidesnudos, embadurnados en miel y con look de chaperos en el vídeo de Do What U Like, harían historia. Robbie Williams (Stoke-on-Trent, Inglaterra, 1974) tenía 17 años, un salero natural y una cara de chiste que le hizo destacar desde el primer momento. Fue el primero en abandonar el grupo [TT] y el que mejor supo aprovechar el rédito de su éxito para forjar una marca propia: RW.

2. Supo sobreponerse a un desastroso arranque en solitario. En 1996 estaba listo para comerse el mundo y publicó una risible versión del clásico de George Michael Freedom ’90 -rebautizada Freedom ’96-. Cualquier otro ex miembro de boy band que hubiese debutado con un despropósito tal se habría despedido de su carrera. Robbie maniobró, publicó Old Before I Die y borró todo rastro de su debut.

3. Su capacidad camaleónica y su pasión por los disfraces es digna de destacar. Un artista pop tiene que dar espectáculo, no sólo -a ser posible buenas- canciones. Williams, amante del reciclaje, no se lo pensó dos veces al imitar el maquillaje de los rockeros Kiss para la mítica imagen que ilustra la portada de su sexto single como solista, Let Me Entertain You. Canción y look se convirtieron en señas de identidad del entertainer, que no ha dudado en rescatar esa imagen para promocionar su nueva gira.

4. Su facilidad para absorber influencias le ha permitido forjarse una personalidad artística reconocible. Tiene mucho de esponja. Su fructífera alianza con el compositor Guy Chambers, fundamental a la hora de crear su catálogo -su colaboración sólo se interrumpió en su sexto y séptimo álbumes-, sirvió para crear un estilo que todos asociamos a Robbie Williams, con predominio de medios tiempos pícaros, baladas grandilocuentes y uptempos de rock para estadios. Si a ello se une su pasión por Frank Sinatra -aunque esté más cerca de Tom Jones- y su atracción por personajes de cómic como el Joker, ya le tenemos definido.

5. Incluso tiene un disco de culto. En 2006 publicó Rudebox, inesperada incursión en el pop electrónico que tuvo mejores ventas que críticas, y que ha ganado empaque con el tiempo. Incluye dos temas junto a Pet Shop Boys, reivindicables rarezas, y uno de sus singles más exquisitos, Lovelight, producido por Mark Ronson.

6. Siempre ha sabido sacarle partido a sus dúos. La colaboración con Pet Shop Boys, en No Regrets -su primer single “de madurez” (1998)- fue una sorpresa en toda regla. Desde entonces, ha grabado con infinidad de artistas, desde Kylie Minogue hasta Maxi Jazz, pasando por su excompañero de grupo Gary Barlow, Nicole Kidman y el mismísimo Sinatra.

7. Sus habilidades como croonermerecen ser tomadas en serio.Swing When You’re Winning (2001) pudo parecer un disco concebido para vender copias en fechas navideñas, y lo era, pero descubrió un perfil más contenido -y sofisticado- de Williams, desarrollado plenamente en Swings Both Ways (2013). Esta vez destacaban los temas originales incluidos, especialmente el que le da título, interpretado junto a Rufus Wainwright.

8. Sus constantes coqueteos con una supuesta homosexualidad le permiten jugar con un morbo sexual que vende. No es el primer artista, ni el último, que apuesta por vender cierta ambigüedad para lograr titulares. Williams siempre incluye en sus promociones a medios gays, a los que da lo que quieren escuchar. Sólo en 2005 le irritó que dos tabloides británicos sugiriesen abiertamente que fuese gay. Esta vez no lo había dicho él, y los demandó. Williams, casado y con dos hijos, juega a provocar de cuando en cuando. Irritar a los activistas gays que no entienden que frivolice con dicha cuestión le importa poco.

9. Ejerce de superestrella a la antigua usanza. Abrazó la fama a lo grande. El escándalo le acompañó permanentemente en sus primeros años como solista, en que se abandonó a las drogas y montaba broncas con otros artistas -Liam Gallagher principalmente-. Después llegaron períodos de desintoxicación, recaídas, depresiones, la obsesión por los ovnis, la mansión en Los Ángeles, la boda con la despampanante actriz de serie B Ayda Field o el parto de su segundo hijo retransmitido vía Twitter en tiempo real en octubre de 2014.

10. Su legado permanecerá vivo en bodas y aniversarios. Que millones de personas asocien tus canciones a momentos de felicidad máxima, o tristeza suprema, te asegura la inmortalidad. El romanticismo exarcebado de Angels (1997) lo convirtió en un clásico imprescindible en bodas. Igual que Rock DJ suena en banquetes de todo pelaje. Feeles otra balada a prueba de modas, y Eternity es perfecta para servicios funerarios. Si Williams pone banda sonora a no pocos actos trascendentales de nuestras vidas, ¿no tiene acaso la inmortalidad artística asegurada?

Fuente: http://www.metropoli.com/


Acerca del autor



Comentarios cerrados

Volver al principio ↑